QUIÉNES SOMOS
Monjas de clausura, de vida contemplativa
Fundadas por San Francisco de Paula a finales del siglo XV, vivimos entregadas por entero a la oración. La espiritualidad de nuestro Fundador se condensa en la Vida Cuaresmal, camino de conversión y de santificación.
LA ORACIÓN
Unimos nuestras voces al Oficio Divino
Nuestra misión es la oración, que la Iglesia nos encomienda al entregarnos el Oficio Divino. Con él se santifica el día alabando y bendiciendo a Dios, e intercediendo por todos los hombres.
Unimos nuestras voces y nuestras vidas para servir al Señor, dándole prioridad durante toda la jornada, colaborando en el crecimiento continuo de todas las cosas hacia Dios.
EL TRABAJO
Ganar el pan como lo ganó Jesús
Trabajamos porque hemos de ganarnos el pan, como nuestro Señor Jesucristo. Pero lejos de toda mentalidad de producción y materialismo, el trabajo es para nosotras fomento de la caridad en la vida común, en espíritu de colaboración.
Es también medio de expiación, penitencia y santificación: cada labor de nuestras manos se ofrece como oración.
